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lunes, 3 de marzo de 2014

EMOCIONARIO

Con esta entrada, iniciamos la implementación en el aula de un Taller de emociones, que se desarrollará a lo largo de varias sesiones.

En esta primera, se ha presentado a los alumnos un trébol que agrupa un buen puñado de emociones que nos pueden atrapar en alguna que otra ocasión:


Al inicio de la sesión se le explica a los alumnos qué es una emoción. La definición más sencilla que ellos mismos te dan al preguntarles es la siguiente:

"Emoción es la expresión de un sentimiento"

Para facilitar la tarea, se presentó a los chicos un listado de 42 emociones diferentes. Dejando bien claro desde el principio que ninguna emoción es mala ni buena, sino que debemos hablar más bien de "Emociones positivas" y "Emociones negativas", en función de si nos hacen sentir bien o mal. Dicho esto, se les repartió un folio a cada uno y se les dejaron unos minutos para reflexionar. Se trataba de que clasificaran de forma subjetiva, las emociones proyectadas a través de la pizarra digital, en positivas o negativas, o ambas, ya que también se explicó que en algunos casos, ciertas emociones pueden resultar ambiguas y puede haber diferencias en la interpretación que cada persona haga de ellas.

Para crear un clima más íntimo se puso algo de música también, aprovechando la capacidad de esta de inducir en los seres vivos un estado de quietud, relajación e interiorización, que facilita la conexión con las emociones.





Posteriormente, se invitó a los alumnos a una puesta en común de la clasificación emocional que habían hecho. Como se esperaba, hubo casi unanimidad en la agrupación de las palabras.

Por otra parte, se detectó que muchos de ellos desconocían por completo el significado de gran parte de ellas y pedían que se les aclarase en qué consistía dicha emoción (lo cuál refleja la importancia de seguir trabajando con este campo).

La segunda parte de la dinámica consistía en que eligieran las tres emociones positivas y las tres negativas que ellos sentían con más frecuencia y las anotaran. De nuevo, se les dejó un tiempo para pensar sobre ello y posteriormente se les animó a que las compartieran con los demás.


Fue una experiencia bastante curiosa por lo que de allí salió. Entre todos acordaron cuáles habían sido las emociones que más se habían repetido entre los miembros de la clase. Yo las anoté con la intención de hacer el análisis DAFO del grupo y de esta forma poder seguir trabajando en las siguientes sesiones, tratando de consolidar las fortalezas del mismo y hacer uso de ellas para minimizar las debilidades del mismo.



... TO BE CONTINUED

CAMBIAR EL CEREBRO PARA CAMBIAR EL MUNDO

Fantástico capítulo de Redes. Lo recomiendo para cuando tengáis un rato:




martes, 18 de febrero de 2014

BIODANZA EDUCACIONAL: CONECTEMOS CON LA ALEGRÍA Y EMPECEMOS A FLUIR

El pasado viernes, Chelo García, la profe de Educación Física y una servidora, nos atrevimos a hacer, no una, sino ¡DOS! sesiones de Biodanza con nuestros alumnos. Un poco temerosas al principio, hay que reconocerlo, porque no sabíamos como nos podían responder, la experiencia resultó ser muy, pero que muy agradable.

La Biodanza (Danza de la vida), es un sistema de autodesarrollo que utiliza los sentimientos provocados por la música y el movimiento para profundizar en la conciencia de uno mismo, permitiendo establecer lazos afectivos con la naturaleza y entre las personas, facilitando la expresión de sentimientos acogedores.

La metodología consiste en crear situaciones que generen sentimientos de pertenencia a un grupo, induciendo vivencias integradoras  por medio de la música, el canto y el movimiento.

Se elaboran propuestas motrices y emocionales desde la vivencia y el nivel de desarrollo para atender y desarrollar en los individuos el crecimiento corporal, emocional y mental que les permitirá crecer plenos y saludables.

La Biodanza favorece el fortalecimiento de la salud física, emocional y mental del grupo, disuelve tensiones generadas por los conflictos interpersonales, reduce el estrés de la práctica docente, facilita la recuperación de la armonía emocional, mejora o previene las situaciones conflictivas, fomenta valores humanos, así como la integración y la educación para la diversidad.

Algunas fotos donde se muestra lo bien que lo pasamos todos. Se aprecia que efectivamente, logramos conectar con la alegría.

Quiero dar las gracias a Pedro Pilar, que estuvo ahí al pie del cañón, como siempre, presto a tomar fotos del evento, y a María Jiménez Santos, por haberme descubierto el mundo de la Biodanza.













sábado, 15 de febrero de 2014

¡¡¡EVOLUCIONANDO!!!

Os traigo un vídeo motivador que he encontrado en You Tube, de marcianos que han evolucionado.

¡¡DEJEMOS QUE LA EVOLUCIÓN SE APODERE DE NOSOTROS, CHICOS!!!


SSSSHHHHHHHUUUU... ¡ESTAMOS APRENDIENDO A RELAJARNOS!

Con tanto trajín, se me habían traspapelado estas fotos y casi olvido incluir la entrada con la sesión de relajación que hicimos los profes hace ya casi un mes para aprender dichas técnicas. El fin es que aquellos que aún no se habían adentrado en ellas, adquirieran los conocimientos necesarios para implementarlas en el aula.

En esta primera sesión (porque vendrán más), se realizó la Técnica de Relajación Progresiva de Jacobson, que ya algunos venimos utilizando desde hace algún tiempo y que fue objeto de una entrada en el blog anteriormente. 




La PAUTA DE APLICACIÓN, por si alguien se anima, es la siguiente:

Duración de la sesión: 5-7 minutos.


Antes de llevar a cabo la práctica de relajación, se debe explicar a los chicos cuáles son los objetivos y los beneficios (no hace falta hacerlo siempre, obviamente, sólo hasta que se habitúen a la práctica. Los tiempos además se acortarán a medida que se acostumbren.

Los alumnos estarán sentados en su silla en la conocida como “posición del cochero. Procuraremos que el ambiente del aula sea tranquilo, minimizando los ruidos, atenuando la luz, y procurando que la temperatura sea la adecuada. El aula, en general, debe presentar un aspecto acogedor y armónico (básicamente, que esté limpia, ordenada y ventilada).

Lo ideal sería que los alumnos no llevasen prendas de vestir demasiado ajustadas, pues constituirían una fuente de tensión adicional. Si algún alumno lleva gafas, es conveniente que se las quite durante la sesión, y si es necesario, podíamos proponer que se aflojen un poco el cinturón.

Comprobados estos aspectos previos, comenzaremos con el control de la respiración. Es importante que el profesor que va a facilitar la sesión tenga en cuenta ciertas consideraciones. Una de las más importantes es la modulación de su propia voz. Esta debe ser monótona, cadenciosa, suave, sin inflexiones, manteniéndose en el mismo nivel de emisión, hablando siempre en primera persona. Debemos crear un clima de calma, y para ello repetiremos palabras o frases cortas sencillas, tales como: estoy tranquilo, estoy en paz…
Explicaremos a los alumnos que deben respirar lenta y profundamente, tomando el aire por la nariz, y expulsándolo por la boca, sintiendo como se eleva su abdomen.
Es necesario que el facilitador esté relajado, que conozca las técnicas y las haya practicado él mismo. Además, debe estar atento al estado de los alumnos, observando sus rostros, posturas y movimientos.



Intentaremos recorrer con la imaginación cada parte del cuerpo, para sentir en qué estado se encuentra (tenso o relajado), o qué percepciones tiene (si las manos tocan la mesa, o una sujeta a la otra, si los pies están o no en contacto con el suelo…). Es importante seguir siempre un orden, comenzando por los pies y ascendiendo hasta llegar a los ojos.

Un posible recorrido sería:
-      Pies: apuntar con los dedos hacia arriba. Sentir la contracción de los músculos de los gemelos y luego como se relajan al cesar la contracción.
-    Apuntar con los dedos hacia abajo, como si quisiéramos tocar el suelo. La pierna estará totalmente tensa durante la contracción. Soltar la contracción.
-     Subir por los muslos haciéndonos conscientes de ellos.
-   Tensar los abdominales, apretar durante la contracción como si quisiéramos meterlos hacia dentro. Soltar abdominales.
-   Pectorales: intentar juntar los omóplatos, como intentando sacar pecho. Mantener la posición unos instantes y a continuación relajar.
-  Bajar por el brazo y hacernos conscientes de él. Contraerlo, cerrando el puño y tensando el brazo como si fuese una vara.
-  Al llegar a la mano, formar una especie de garra, sentir cómo se contrae, y a continuación, relajar.
-   Subir de nuevo mentalmente por el brazo y al llegar a los hombros, encogerlos intentando tocar las orejas con ellos. Relajar.
-   Echar la cabeza hacia atrás, manteniendo la postura unos instantes y soltar la contracción. Devolver la cabeza a su posición normal.
-   Elevar las cejas como cuando nos sorprendemos de algo y relajar.
-   Fruncir el entrecejo, como si pusiéramos cara de preocupados.
-   Cerrar los ojos con fuerza, sintiendo como se tensa la cara. Soltar la contracción.
-  Tensionar la mandíbula apretando los dientes, y después de unos instantes, relajar.
-   Cerrar fuertemente los labios, pegar la lengua con fuerza al paladar. Soltar la contracción.

Para terminar, tendríamos que devolver a los alumnos poco a poco a la realidad. Se puede salir del ejercicio con las siguientes palabras:


            “Ahora voy a contar de uno a tres, y cuando diga “tres” abriré los ojos, me sentiré relajado, tranquilo, contento, mucho mejor que antes. “Uno”, me veo en la postura que tengo ahora, notando mi cuerpo más y más pesado, más y más relajado… me hundo más y más en la silla (se dejan transcurrir unos instantes), “Dos”, vuelvo a la clase, me doy cuenta de ella, de mi mesa, de mis compañeros, de mi posición en el aula… Mi cuerpo está más y más blando, más y más flojo… (se dejan transcurrir unos segundos de nuevo)… Y “¡Tres!”… abro los ojos, estoy en perfecto estado de paz, de tranquilidad, de descanso, preparado para afrontar el resto del día…”

Al finalizar la sesión, tomamos a "relaxing cup of te de yogui" y unas pastas, para retomar con ganas las clases que nos quedaban por delante:


Confío en que esta sesión no sea la última, pues aún nos queda mucho por aprender. Además, ¿Porqué no admitirlo? ... ¿A quien no le viene bien hacer un "break" en mitad de la jornada para soltar tensiones en buena compañía?

domingo, 9 de febrero de 2014

LA CAJA DE LAS EMOCIONES

LA CAJA DE LAS EMOCIONES.

La caja de las emociones, no es simplemente, una caja hecha con material desechable. Es uno de los engranajes donde se apoya este "querido proyecto" que llevamos desarrollando, día a día, en nuestras clases. Su importancia radica en la información y en los sentimientos, que recogemos sobre el estado de ánimo y por tanto, de las emociones que nuestros alumnos tienen a lo largo del día.



Una emoción es un proceso que se pone en marcha cuando un niño detecta un peligro, desequilibrio... La forma de actuar varia de unos chicos a otros, ya que cada uno ha vivido experiencias y aprendizajes diferentes, que los harán actuar positiva o negativamente, para intentar solucionar cualquier cuestión que se les plantee en el aula, gimnasio, recreo, etc



En la caja de las emociones quedarán recogidas:
  • Estrategias para adquirir habilidades que le sirvan a los alumnos para expresar y controlar los sentimientos: 
      - Percibir las emociones, valorando señales fisiológicas y       
        cognitivas. (Expresión facial, tono de voz...)
      - Tener en cuenta los propios sentimientos. Las emociones no 
        aparecen porque si, generalmente van asociadas a una razón.

        Estás haciendo una lámina de Plástica y tu hermano te la 
        mancha ¿Cómo te sientes?

        Me siento triste porque he perdido mi móvil.

      - Identificar las causas que provocan las emociones porque 
        pueden afectar después, a las actuaciones.

       " Estoy enfadado porque... "

        Discutes con un amigo porque no te devuelve el CD que le 
        dejastes ¿Qué le dirías?
        Te he dejado mi CD y no me lo quieres devolver. No me 
        gusta, me da rabia porque creo que te vas a quedar con él...
        Por favor, devuélvemelo. 

      - Una vez que soy consciente de las emociones debo regularlas,         potenciando las positivas y dejando a un lado las negativas.
        
        ¿Cómo te sentirías si...?


         Un compañero te dice en el patio: tú no puedes jugar.
          
         Un chico te dice: ríete de otro chico.

  • Respuestas y valoraciones de los alumnos y docentes sobre las actividades realizadas y los resultados obtenidos en cada una de ellas.
       


       Uno de los axiomas de este proyecto es que los alumnos deben aprender que siempre podemos elegir. Elegimos qué hacer con la rabia o la tristeza, podemos cantar en voz alta, bailar, golpear un instrumento, etc para descargar nuestro enfado.

Deben transmitir las emociones para saber qué están sintiendo y hacérselo saber a los  demás, así aprendemos a pensar y a actuar adecuadamente. 

En esta caja van guardados nuestros proyectos, ideas, éxitos, fracasos, vivencias, conversaciones, carcajadas, pesares...
Todas estas cuestiones, forman parte de cualquiera de las actividades, que realizamos todos, en las diferentes tareas que lleva consigo, el vivir día a día, en interacción con los demás.


"Las emociones nos ayudarán a conocernos más"